Estoy embarazada y tengo diabetes tipo 1 ¿Ahora qué?

¿Puedo seguir practicando deporte, tengo que tomar alguna medida especial, cómo va a reaccionar la glucosa sanguínea antes todos estos cambios hormonales?

Estas son algunas de las dudas que nos asaltan en este momento, emocionante en cuanto ves esas dos líneas en el test de embarazo, y al mismo tiempo paralizante por ese ¿Y ahora qué? que te viene a la cabeza.

En ese instante, como ya he comentado, comienzas a plantearte un millón de dudas, sobretodo si padeces diabetes tipo 1, y sobretodo si has venido haciendo uso del deporte como herramienta para un buen control glucémico. En mi caso una de esas preguntas ha sido ¿Podré seguir corriendo, y si no puedo cómo va a afectar todo ello a mis pautas de insulina? Pues bien, en resumen, la respuesta no es solo que se puede seguir practicando deporte, sino que además se debe, puesto que es beneficiosos no sólo para la gestante sino también para el desarrollo del embrión/feto.

En mi supuesto particular parto de realizar entrenamientos muy exigentes, con medias de 80-100 km a la semana de carrera a pie, dos sesiones de ejercicios de fuerza (vulgarmente llamados «de pesas»), así como alguna sesión en bici de carretera o natación; de forma que romper con esta rutina de ejercicio iba a conllevar más un perjuicio que un beneficio. Pero OJO, las cosas hay que hacerlas bien, hay que mantener la actividad física pero hay que hacerlo bajo supervisión, con control y con cabeza.

¿A qué me refiero con esto?

  • Es muy importante que a partir de ahora los entrenamientos vengan supervisados y fijados por un profesional en la materia, con ello me refiero a una persona suficientemente preparada, con estudios en Ciencias Físicas de la Actividad y del Deporte y que tenga conocimientos específicos sobre el deporte en estado de gestación. En mi caso, ya contaba con la ayuda de Carlos Rodríguez, quien lleva organizando mis sesiones de entrenamiento desde hace unos años. En cuanto le dí la noticia se puso manos a la obra y me readaptó todas las cargas de las sesiones. Cada semana, con los datos que le voy facilitando mediante una plataforma online, va haciendo ajustes para que todo sea adecuado a mi estado y siempre suponga un beneficio para los dos, para mi y el «alien» (se ha quedado con ese nombre porque mi primer comentario al saber que estaba embarazada fue «me siento como la teniente Ripley», y ahí se ha quedado, ni guisantito, ni botoncito ni nada de eso «alien»; pero con mucho cariño, es lo malo de haber ido a parar a una familia de frikis :-)). Bueno, que me voy por las ramas, sigo.
  • Deberás consultar previamente a tu endocrino y ginecólogo, pero OJO, entiendo que tú endocrino si te viene tratando desde hace años, como es mi caso, ya está puesto al día de tus rutinas de ejercicio diarias, y de lo importantes que son para el control de tu diabetes, pero tu ginecólogo, que no es un profesional que te vea con tanta frecuencia y que puede que no sea siempre el mismo, tiene que entender la importancia del deporte en tu control, la frecuencia con la que venías haciéndolo etc… y sobretodo que no sea de la vieja escuela y opte por la recomendación de «no, no con diabetes tipo 1 reposo absoluto y ver las moscas pasar». Si en el embarazo no hay ningún riesgo adicional (pues al ser paciente con diabetes tipo 1 ya está calificado como de alto riesgo, pero por el control glucémico estricto que debemos llevar, no porque no debamos movernos de la cama) hay muchos estudios que, de hecho, recomiendan la práctica de actividades físicas durante la gestación, pues conllevan grandes beneficios tanto para la gestante como para el desarrollo del feto/embrión (todas estas cuestiones iré desgranándolas poco a poco a lo largo de todas las entradas del blog).
  • Otra cuestión a tener muy en cuenta es que, las cargas de las sesiones de entrenamiento deberán reajustarse, menor intensidad y menor tiempo de duración, y siempre partiendo de la base de los entrenamientos que venías haciendo hasta la fecha, no es el momento para incrementarlos o cambiarlos, se trata de una readaptación de lo que ya venías haciendo. Si no habías entrenado nunca la carrera a pie, desde luego este no es el mejor momento para empezar, tu cuerpo no está habituado a ese tipo de esfuerzo (siendo muy breve en la explicación) y en lugar de beneficios puede traerte problemas. No es el momento de ponerse a experimentar. En mi caso sigo corriendo y haciendo sesiones de fuerza, pero la bici la he dejado aparcada, más que nada por la postura, porque una tirada larga encima de un sillín no es lo más adecuado y por las posibles caídas; pero la carrera a pie, de momento, me va perfectamente, probablemente a finales del último trimestre se complicará un poco más la cosa por el peso adicional y deba empezar con natación, pero hasta la fecha es me va estupendamente. A esto he de añadir que si os toca un embarazo con nauseas y vómitos, como está siendo el mío, las sesiones de entrenamiento, en mi caso, están ayudando a mitigarlas, y al acabar la sesión me permite comer en condiciones.

La idea de crear este blog ha sido la de intentar que mi experiencia pueda aportar información a otras mujeres que se encuentren en mi misma situación; pues cuando recibí la noticia de mi embarazo y me puse a buscar datos como loca por las redes sobre deporte, embarazo y diabetes tipo 1, la información no sólo era escasa, sino casi inexistente, cuatro nociones generalistas y poco más. Por este motivo, voy a ir recogiendo en distintas entradas la evolución del embarazo, los cambios en las pautas de insulina que he tenido que ir haciendo cada semana de gestación,porque han sido muchos, ya sabemos que las hormonas nos hacen necesitar diferentes dosis de insulina y he tenido que modificar ratios, patrones basales, rangos de tiempo etc… intentaré ir explicando todos estos cambios y lo que los ha motivado.

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